
"Enquistarse en la soledad y la frustración, quejarse constantemente y continuamente de las desdichas y tragedias que nos acosan y no hacer absolutamente nada para modificar aquellas situaciones que nos angustian es un camino certero y seguro hacia la depresión.
Camino, por supuesto, que es recorrido a solas…"
Eric Fromm (psicoanalista y pensador alemán).
Recuerda que el mundo no gira alrededor de nuestros gustos o deseos y que no pasa nada terrible cuando no obtenemos lo que queremos.
Siempre hay algo que podemos hacer al respecto, en lugar de enojarnos o quejarnos.
Repítete esto constantemente.
Piensa en todas las cosas que has perdido o dejado de obtener por tu poca tolerancia a la frustración.
¿Vale la pena la comodidad inmediata y momentánea, a cambio de todo eso que podrías tener?
No olvides que hay épocas buenas y épocas difíciles o dolorosas y que sí tenemos la capacidad de tolerar o soportar algo, sin alterarnos demasiado.
El malestar y el sufrimiento son desagradables, pero no nos destruyen.
Si aprendemos de ellos, nos fortalecemos y desarrollamos.
Obtenemos nuevas herramientas para lograr nuestro bienestar.
Nuestra vida y nuestra felicidad no dependen de aquello que deseo y no obtengo de inmediato.
Hay mucho más allá, si lo sabemos buscar.
Incluso el dolor intenso, lo podemos soportar y es pasajero.
A menos que nosotros, con nuestra actitud y forma de pensar, lo hagamos permanente.
Busca qué ideas equivocadas pueden estar provocándote la baja tolerancia a la frustración.
Por ejemplo:
"Esto no debería ser así", "es demasiado", "no lo soporto", ¿por qué los demás si y yo no?, etc.
Aprende a cambiar estas creencias equivocadas que sólo aumentan el dolor o molestia que estás viviendo.
Nosotros elegimos el tipo de pensamientos que queremos tener.
Checa con la gente cercana a ti si tu reacción emocional ante lo que está sucediendo, es exagerada.
Si es así, trata de ver las cosas desde otra perspectiva.
¿Cómo las vería y que haría alguna de las personas a las que admiras?
Enfócate en buscar una solución adecuada y no en el malestar que sientes.
Analiza tu estilo de pensamiento
Practica.
Ante ciertas molestias o incomodidades, no busques de inmediato la solución.
Date cuenta de que no pasa nada si te sientes mal un rato.
La tolerancia se fortalece, como cualquier músculo, trabajándola y practicando.
Todos podemos aguantar el malestar.
¿Es incomodo?
Sí, pero no pasa nada si nos sentimos mal durante un periodo de tiempo. El malestar pasa y la recompensa puede ser enorme a largo plazo